
Un presupuesto no es una cárcel. Es un mapa. Con este método simple podés ordenar tus finanzas en menos de una hora.
Paso 1: Anotá todos tus ingresos del mes
Sueldo, trabajos extra, negocios, cualquier entrada de dinero. El total es tu punto de partida.
Paso 2: Lista todos tus gastos fijos
Alquiler, servicios, transporte, deudas fijas. Estos no cambian mes a mes. Restálos de tu ingreso total.
Paso 3: Asignale un límite a tus gastos variables
Comida, entretenimiento, ropa, salidas. Estos sí podés controlar. Definí un techo para cada categoría.
Paso 4: Lo que sobra es tu ahorro mínimo
No es opcional — es el primero que separás antes de gastar. Aunque sea $20 al mes. El hábito vale más que el monto.
Un tip: revisá tu presupuesto los primeros días de cada mes. En tres meses vas a tener claridad total sobre tus finanzas.
